PEN International © 2017
Terms & Conditions | Privacy Statement

Resolución de PEN sobre la Libertad de Expresión en Tiempos de COVID-19

First Resolution

Propuesta por PEN América
Secundada por PEN inglés

La Asamblea de Delegados de PEN International, reunida en su 86º Congreso anual online del 2 al 6 de noviembre de 2020;

La pandemia de la COVID-19 supone un desafío global sin precedentes que requiere respuestas gubernamentales de gran envergadura. Sin embargo, existe la posibilidad de que se aproveche la crisis para restringir la libertad de expresión. El acceso público a la información médica y científica correcta, acerca del virus, no se debe limitar para favorecer intereses políticos o económicos; los gobiernos no pueden utilizar el contexto de esta emergencia para seguir silenciando las voces de la oposición. La comunidad de PEN International está supervisando una serie de casos en todo el mundo de periodistas, activistas, doctores, funcionarios gubernamentales y otros que han sido arrestados, silenciados, degradados o sometidos a algún tipo de ataque por posicionarse acerca de la pandemia. También hay casos preocupantes de intentos de utilizar la ley para restringir la expresión o imponer vigilancia so pretexto de luchar contra la COVID-19.

Los siguientes ejemplos muestran cómo los gobiernos están imponiendo limitaciones a la libertad de expresión en su respuesta a la pandemia:

  • En junio de 2020, el gobierno chino arrestó formalmente al defensor de los derechos civiles Xu Zhiyong con cargos por «incitar la subversión», un claro intento de castigar duramente a Xu por su crítica manifiesta de los líderes políticos chinos. La detención de Xu, activista por los derechos civiles, abogado y ensayista, se produjo en febrero, tras la publicación de un ensayo online en el que criticaba la actuación del presidente Xi Jinping ante la crisis de la COVID-19 y otros asuntos y le animaba a dimitir. Xu había permanecido oculto desde diciembre de 2019 por temor a ser arrestado por su trabajo: la policía usó el pretexto de «comprobaciones preventivas por coronavirus» para buscarlo en los domicilios de sus amigos y compañeros de trabajo. En estos momentos, Xu está retenido incomunicado y se le acusa de «incitar a la subversión frente al poder del estado» que conlleva una pena de hasta 15 años de prisión. PEN América ha reconocido a Xu con su Premio PEN/Barbey Libertad para escribir 2020.[i]
  • En Bielorrusia, el gobierno de Alexander Lukashenko ha perseguido a los periodistas y otros ciudadanos que han tratado de revelar la gravedad de la epidemia. Serguey Satsouk, director y editor de la página web de noticias Ezhednevnik, fue arrestado con cargos de soborno y estuvo retenido durante más de una semana tras informar de forma crítica sobre la respuesta del gobierno a la pandemia de la COVID-19. En otro ejemplo, la fiscalía de Vitebsk citó a la Dra. Natalia Laryonava después de que esta escribiera en las redes sociales acerca de su experiencia con el virus y denominara al recuento oficial de casos de las autoridades bielorrusas «un auténtico mito».[ii]
  • La crisis de la COVID-19 ha tenido unas consecuencias especialmente trágicas en Egipto con la muerte de Shady Habash, un cineasta encarcelado que, de acuerdo con las autoridades de la prisión, falleció tras beber desinfectante para las manos. Habash fue uno de los escritores y artistas arrestados en marzo de 2018 por su supuesta implicación en la producción y distribución de una canción del músico exiliado Ramy Essam. Desde el comienzo del coronavirus, grupos de derechos humanos han documentado múltiples casos de COVID-19 dentro de las atestadas cárceles egipcias, así como varias muertes. En marzo, el Ministerio del Interior prohibió todas las visitas a prisión y miles de detenidos tienen poca o ninguna comunicación con sus familias.[iii]
  • Los medios de comunicación rusos que investigan casos de la COVID-19 se han enfrentado a acusaciones de «difusión de información falsa» y de «sembrar el pánico entre la población y provocar disturbios públicos». Roskomnadzor, el servicio regulador de los medios de comunicación de Rusia, ordenó a la emisora de radio Ekho Moskvy y al sitio informativo Govorit Magadan retirar de sus plataformas artículos acerca del brote de la COVID-19 y las muertes relacionadas. Las autoridades responsables del cumplimiento de la ley han cuestionado a los periodistas por sus informes y, en algunos casos, les han pedido que retiren artículos o les han presionado para que revelen sus fuentes. En Chechenia, Novaya Gazeta recibió amenazas del jefe de la República de Chechenia después de que uno de sus periodistas publicara artículos acerca de la COVID-19. Además, los fiscales han denegado indultos para escritores, académicos y activistas por los derechos humanos que afrontan graves riesgos para su salud por motivo de la COVID durante su permanencia en las prisiones rusas. El gobierno también ha introducido medidas de vigilancia relativas al seguimiento de casos, que son preocupantes, dado el historial del gobierno de represalias contra sus críticos. Una nueva ley que establece duros castigos para quienes difundan información falsa acerca de la epidemia también tiene el potencial de limitar o silenciar la información y el debate.[iv]
  • En Camboya el gobierno ha buscado usar la pandemia de la COVID-19 para profundizar su mano dura con la libertad de expresión y las libertades de prensa. En abril de 2020, Sovann Rithy, periodista y director del sitio informativo TVFB, fue arrestado y acusado según el código criminal por publicar una cita directa del primer ministro camboyano acerca de la COVID-19. Más recientemente, el gobierno de Camboya se ha valido de la pandemia para impulsar una ley de estado de emergencia que proporciona a las autoridades amplios poderes para restringir aún más la cobertura de los medios de comunicación y vigilar las comunicaciones privadas.[v]
  • El gobierno venezolano ha aumentado las detenciones y el acoso jurídico a los periodistas que investigan información relativa a la COVID-19 y el gobierno invoca con regularidad las leyes contra el odio para perseguir y procesar a periodistas.[vi]
  • En Nicaragua, se han impuesto restricciones a la cobertura de noticias relativas a la COVID-19 y los periodistas que han sido críticos con la respuesta del gobierno y el acceso a la salud pública se han visto amenazados o acosados jurídicamente. Por ejemplo, se ha impedido acercarse a hospitales y acceder a información pública a aquellos periodistas que denunciaron las limitaciones impuestas por las autoridades sobre la libertad periodística, en relación a la cobertura de la pandemia. El periodista nicaragüense Sergio León fue citado por la judicatura en el mes de mayo para responder a una demanda por difamación y calumnia, supuestamente por informar sobre la COVID-19, y posteriormente se vio sometido a amenazas habituales de las agencias gubernamentales. Falleció de COVID-19 el 14 de junio de 2020.[vii]
  • La situación en las prisiones iraníes durante la pandemia es grave, tanto que, a principios de octubre de 2020, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, pidió la liberación de todos los prisioneros políticos, abogados y defensores de derechos, alegando una profunda preocupación por su situación y mayor riesgo de contraer la COVID-19. Nasrin Sotoudeh, escritora y defensora de derechos, encarcelada en 2018 para cumplir una condena de 38 años y cuya salud ya era precaria, pasó varios días en un hospital penitenciario donde algunos de los guardas fueron posteriormente diagnosticados como positivos en coronavirus. En contra de las recomendaciones médicas, la hicieron regresar a su celda en la prisión. Narges Mohammadi, encarcelada en 2015, también fue diagnosticada de COVID poco antes de su liberación en octubre de 2020.[viii]
  • En mayo de 2020, el autor y activista ugandés Kakwenza Rukirabashaija fue arrestado por la policía militar en su domicilio y retenido en instalaciones militares a las afueras de Kampala. Se le acusó de violaciones de la normativa de la COVID-19 y de crímenes cibernéticos por una publicación que hizo en Facebook, aunque su interrogatorio y tortura, por parte de agentes de seguridad estatales, se centraron en su recientemente publicada sátira, The Greedy Barbarians (Los bárbaros codiciosos).[ix] Rukirabashaija fue liberado bajo fianza y está sometido a juicio por lo que las autoridades consideran «realizar un acto susceptible de propagar la infección de la enfermedad (COVID 19)» y por «...publicar de manera ilegal y negligente mensajes en su cuenta de Facebook, movilizando al público contra el cumplimiento de las directivas y las normas de salud pública promulgadas para impedir la propagación de la COVID 19, a sabiendas o al menos con motivos para creer que dichas acciones llevarían a una mayor propagación de la COVID 19, una enfermedad peligrosa para la vida humana». Rukirabashaija fue arrestado nuevamente el 18 de septiembre de 2020, estuvo retenido durante tres días y fue interrogado acerca de su nuevo libro, Banana Republic: Where Writing is Treasonous (República bananera: donde escribir es traicionero) en el que narra el calvario de su tortura durante su primer arresto en mayo de 2020. Fue liberado bajo una restrictiva fianza policial pendiente de investigación por la singular ofensa de «incitar a la violencia promoviendo el sectarismo». Las condiciones de la fianza le exigen presentarse ante la policía semanalmente a 240 kilómetros de su hogar. Aún no está claro si se le encausará en un tribunal.
  • El periodista tanzano Talib Ussi Hammad del periódico Daima Daily fue suspendido durante seis meses en abril de 2020 por informar acerca de la COVID-19. Suspendieron la licencia online del periódico Mwananchi tras su publicación de una foto del presidente John Pombe Magufuli rodeado por una multitud de gente mientras estaba de compras, la cual provocó debates online sobre el enfoque de Tanzania a la COVID-19.[x]
  • La crisis de la COVID-19 ha afectado a los ya prolongados juicios políticos en Arabia Saudita, incluidos los de las cinco activistas escritoras Nouf Abdulaziz, Loujain Al-Hathloul, Eman Al-Nafjan, Hatoon Al-Fassi y Nassima Al-Sadah, que fueron arrestadas en 2018 y acusadas por su defensa de los derechos de las mujeres. Al-Fassi y Al-Nafjan fueron liberadas pendientes de juicio mientras que las demás permanecen en prisión. Tras un largo periodo, la audiencia de sus casos se reanudó en febrero y marzo de 2020, antes de que Arabia Saudita suspendiera todas las comparecencias ante los tribunales debido a la COVID-19. También se ha visto limitada la posibilidad de que los miembros de la familia vean a sus familiares detenidos; las llamadas telefónicas y las visitas presenciales se han restringido durante buena parte de 2020, dejando a los presos prácticamente en situación de aislamiento.[xi]
  • En Estados Unidos, el presidente Donald Trump continuamente desacredita los informes sobre el número de víctimas de la COVID-19, así como las críticas sobre su manejo de la pandemia. Se ha censurado e incluso despedido a médicos y personal sanitario por hablar abiertamente acerca de la crisis de la COVID-19. Un capitán de la armada fue relevado de su cargo cuando dio la alarma acerca del brote de coronavirus en su barco. Un científico de Florida fue despedido por negarse a alterar datos para apoyar el plan de reapertura del estado. En Puerto Rico, una ley aprobada durante la crítica cobertura mediática del manejo de la pandemia COVID-19, por parte de las autoridades, convirtió en un delito compartir información que el gobierno considere falsa acerca de las emergencias. Además, el uso del término «virus chino» por parte del presidente Trump y otras personas, para referirse a la enfermedad, se produce en pleno clima de aumento de los crímenes por odio, violencia y asaltos verbales contra ciudadanos asiático-americanos durante la pandemia.[xii]

Una crisis sanitaria de esta naturaleza puede requerir la toma de medidas por parte del gobierno, incluida nueva normativa, para preservar la seguridad pública y afrontar el impacto social y económico de la crisis. No obstante, no podemos ignorar el riesgo de abuso. El acceso a información basada en hechos y a la libertad de discurso son herramientas esenciales para combatir la emergencia y la transparencia en las acciones gubernamentales es fundamental. Son necesarias salvaguardias para garantizar que las restricciones temporales no se conviertan en violaciones permanentes de los derechos. En estos contextos, el papel de los periodistas a la hora de investigar, informar y hacer responsables a los gobiernos, se torna aún más importante. También es vital que escritores, académicos, activistas y científicos puedan hablar libremente. No debemos salir de esta crisis global con nuevas violaciones al derecho fundamental de la libre expresión.

La Asamblea de Delegados de PEN International pide a todos los estados que:

  • Reconozcan el potencial que tienen los pasos de emergencia que se han dado para afrontar la pandemia de la COVID-19, para ir en detrimento de la libertad de expresión, la libertad de prensa y los derechos de asamblea y privacidad, y hagan todo lo necesario para garantizar que no se produzca este resultado;
  • Mantengan transparencia en las acciones gubernamentales en relación con la pandemia, incluido el acceso abierto a información sobre salud pública y apoyo para la recopilación de datos correctos;
  • Se abstengan de vulnerar la libertad de prensa para que la información sea sólida, se base en hechos, proporcione información crucial al público y haga al gobierno responsable de su liderazgo y sus intervenciones al afrontar la crisis;
  • Garanticen que las técnicas gubernamentales para supervisar la infección, rastrear contactos y apoyar a la salud pública. de cualquier otra forma, se utilicen exclusivamente para esos fines y no se conviertan en herramientas de vigilancia e invasión de la privacidad.

[i] «PEN América anuncia el Premio honorario PEN/Barbey Libertad para escribir 2020 al ensayista chino Xu Zhiyong». 2020. PEN América. https://pen.org/press-release/pen-america-announces-detained-chinese-essayist-xu-zhiyong-as-2020-pen-barbey-freedom-to-write-award-honoree/.

[ii] «De la responsabilidad informada a la negación peligrosa: Respuestas al COVID en Eurasia». 2020. PEN América. https://pen.org/contrasting-government-responses-to-covid-19-in-eurasia/.

[iii] «Egipto: Carta abierta a las autoridades egipcias sobre el encarcelamiento y la muerte de Shady Habash». 2020. PEN International. https://pen-international.org/news/egypt-open-letter-to-egyptian-authorities-on-death-of-shady-habash.

[iv] «De la responsabilidad informada a la negación peligrosa: Respuestas al COVID en Eurasia». PEN América, op.cit.

[v] «La ley de estado de emergencia de Camboya pone en peligro los derechos humanos, advierte un experto de la ONU». 2020. Oficina de las Naciones Unidas del Alto Comisionado para los Derechos Humanos. https://www.ohchr.org/EN/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=25801&LangID=E.

[vi] «Venezuela: Detenciones a periodistas muestran el clima de censura». 2020. PEN International. https://pen-international.org/es/noticias/venezuela-detenciones-a-periodistas-muestran-el-clima-de-censura; https://cpj.org/2020/07/venezuelan-authorities-charge-2-journalists-imprison-1-under-anti-hate-law/; «Las Autoridades Venezolanas Acusan a 2 Periodistas, Encarcelan a 1, bajo la ley ‘Anti-Odio’.» 2020. Comité para proteger a los periodistas. https://cpj.org/2020/07/venezuelan-authorities-charge-2-journalists-imprison-1-under-anti-hate-law/; «Venezuela: Amenazas a escritores y periodistas debilitan el acceso a la información y la libre expresión». 2020. PEN International. https://pen-international.org/es/noticias/venezuela-amenazas-escritores-periodistas-debilitan-acceso-informacion-libre-expresion.

[vii] «La DIRAC cita al director de Radio Costeñisima, Sergio León, por supuestas injurias y calumnias»”. 2020. 100% Noticias. https://100noticias.com.ni/nacionales/101256-dirac-radio-costenisima-sergio-leon/; «Nicaragua: doble censura, COVID-19 y amenazas a los periodistas». 2020. PEN International. https://pen-international.org/news/nicaragua-double-censorship-covid-19-and-threats-to-journalists.

[viii] «Irán: Preocupación por la salud de Nasrin Sotoudeh ante la alta prevalencia de COVID-19 en las prisiones iraníes». 2020. PEN International. https://pen-international.org/news/iran-concerns-for-nasrin-sotoudehs-health-amidst-high-prevalence-of-covid-19-in-irans-prisons; «Irán: PEN International da la bienvenida a la liberación de Narges Mohammadi». 2020. PEN International. https://pen-international.org/news/iran-pen-international-welcomes-release-of-narges-mohammadi.

[ix] «Uganda: Retirar los cargos relativos a la COVID-19 y liberar a Kakwenza Rukirabashaija». 2020. PEN International. https://pen-international.org/news/uganda-release-kakwenza-rukirabashaija.

[x] «Tanzania: Las autoridades deben poner fin a la mano dura con los periodistas que informan sobre la COVID-19». 2020. Amnistía Internacional. https://www.amnesty.org/en/latest/news/2020/04/tanzania-authorities-must-end-crackdown-on-journalists-reporting-on-covid19/.

[xi] «Arabia Saudita: Declaración conjunta acerca de la detención continuada de defensoras de los derechos humanos de las mujeres». 2020. PEN América. https://pen.org/saudi-arabia-joint-statement-on-continued-detention-of-women-human-rights-defenders/.

[xii] «Libre expresión en tiempos de coronavirus». 2020. PEN América. https://pen.org/free-expression-in-the-time-of-coronavirus/.