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Homero Aridjis escribe a Cesario Alejandro Félix Padilla Figueroa

Thursday 16 November 2017 - 2:15pm

H+PEstimado Cesario Padilla,

Hoy, cuando PEN International conmemora el Día de los Escritores en Prisión,

te quiero felicitar por tener la valentía necesaria para alzar la voz en un país donde los criminales actúan impunemente, y donde los derechos humanos no son protegidos.

Hace tres años tú y cinco compañeros fuisteis expulsados de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) tras liderar protestas pacíficas. Aunque fuiste readmitido, por el acoso sufrido te fuiste a estudiar a Costa Rica, pero hasta allá te persiguieron con amenazas telefónicas. Hombres armados te seguían por la calle y vigilaban tu casa.

En julio de 2015 tú y otros dos estudiantes formasteis el Comité Pro Defensa de los Derechos Humanos para identificar las violaciones sistemáticas dentro de la universidad a los legítimos derechos a la asamblea y a la libertad de expresión. Una acusación pueril y absurda de “usurpar” instalaciones de la UNAH para protestas estudiantiles ha sido el pretexto para que el 7 de junio de 2017 un tribunal oficial te condenara a ti y dos compañeros.

Vives en un país con una de las más elevadas tasas de homicidios en el mundo, donde crímenes en contra de civiles, periodistas y defensores de los derechos humanos quedan impunes y sin castigo. Vives en una ciudad donde las pandillas prevalecen. Incluso fuera de la capital tampoco hay seguridad alguna. Como bien sabes, Cesario, la ambientalista hondureña Berta Cáceres fue una defensora de los derechos de los indígenas lencas y líder de la batalla contra la construcción de la presa de Agua Zarca, por el impacto que tendría sobre el río Gualcarque, sagrado para los indígenas. Berta fue asesinada a tiros en su casa por dos sicarios la noche del 2 de marzo de 2016. A pesar de las constantes amenazas que recibió la activista, las autoridades ignoraron la orden que había emitido la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de que se le diera protección.

El PEN Honduras, del cual formas parte, denunció inmediatamente el crimen infame: “A la comunidad internacional le solicitamos que utilice todos los medios a su alcance para exigir justicia pronta y que este crimen no se sume a la larga lista de la impunidad en Honduras.”

Hasta la fecha no se ha esclarecido el asesinato de Berta Cáceres, y reina la impunidad. Hace pocos días, un grupo ad hoc, el Grupo Asesor Internacional de Personas Expertas, reveló la participación de “numerosos trabajadores del Estado (policías, militares y funcionarios), así como de directores y empleados de DESA [Desarrollos Energéticos, SA, la empresa hondureña que maneja el proyecto de construir la presa Agua Zarca] en la planificación, ejecución y encubrimiento” del asesinato.

Todo esto me da miedo por ti. Siento admiración y orgullo por lo que haces, por lo que defiendes, por lo que crees. Pasé un año en México con guardaespaldas oficiales después de recibir amenazas de muerte cuando fui presidente internacional de PEN, y sé lo que significa vivir bajo la sombra de un temor justificado. Haber sido líder estudiantil, y ahora ser periodista independiente, significa estar expuesto a las presiones y  a las reprisalias. Quiero que sepas que tus colegas escritores en más de cien países del mundo se solidarizan contigo.

Con mi amistad sincera,
Homero Aridjis
Presidente Internacional Emérito
PEN International